A. ¿Aquí?

B. Adéu.

A. Pues pasaré a verte

B. ¡Uff! Más que poético... narrativo diría.

A. Qué poético eres.

A. Y a todo esto, ¿cómo te expones?

A. Mejor los leeré en otro momento tranquilamente

A. Ya imagino, podría ser real. ¿Y esto?

A. ¡Venga, pues enséñame cosas!

B. ¿Por qué no? ¡Claro!